El liderazgo autocrático se caracteriza por el control absoluto de una sola persona sobre un grupo, tomando decisiones sin considerar las opiniones de los demás. Este tipo de liderazgo tiene ventajas como la eficiencia y el control de calidad, pero también presenta desventajas significativas, como la frustración entre subordinados y la falta de colaboración. La figura del líder autocrático es generalmente segura y responsable, pero tiende a limitar la comunicación y el crecimiento del equipo.