El coaching es esencial en el entorno laboral para mejorar la comunicación y brindar retroalimentación efectiva al equipo, fomentando un ambiente de trabajo respetuoso y cooperativo. Se debe evitar la crítica y enfocarse en el comportamiento, utilizando la autoevaluación y proporcionando retroalimentación específica y oportuna para motivar a los empleados. El modelo de coaching también enfatiza la necesidad de un mentor que ayude a los empleados a mejorar su desempeño a través de un enfoque participativo y personal.