Los filósofos modernos se vieron influenciados por los avances científicos y matemáticos, buscando ideas compatibles con esos conocimientos. Descartes introdujo la subjetividad y el "yo pienso" como principio fundamental, estableciendo la mente como fundamento de la realidad. Kant propuso que la filosofía debe responder tres preguntas: qué puedo saber, qué debo hacer y qué puedo esperar, rechazando disputas metafísicas no fundamentadas.