Los Niños Héroes fueron seis cadetes mexicanos que murieron heroicamente defendiendo el Castillo de Chapultepec durante la invasión estadounidense de 1847. Los cadetes resistieron valientemente durante dos días el asalto del ejército estadounidense antes de caer, prefiriendo la muerte a rendirse. Su sacrificio se convirtió en un poderoso símbolo del patriotismo mexicano.