Los ésteres se forman por la reacción entre un ácido y un alcohol, con pérdida de agua. Se usan como plastificantes, aromas artificiales, aditivos alimentarios, productos farmacéuticos y repelentes de insectos. Tienen propiedades físicas como ser líquidos de olor agradable o sólidos cristalinos, e hidrolizan en presencia de agua para regenerar el ácido y el alcohol originales.