El documento presenta un enfoque para estructurar proyectos y problemas mediante un 'mapa de aspectos', que incluye pasos para identificar y descomponer un problema en componentes esenciales. Se enfoca en la importancia de formular preguntas críticas (quién, qué, cuándo, dónde, cómo, por qué, para qué, para quién) y en el uso de herramientas como el árbol lógico de aspectos y los marcos MECE para facilitar la resolución de problemas. También se mencionan ejemplos de aplicación en contextos empresariales y la relevancia de estructurar problemas para mejorar el proceso de toma de decisiones.