Un medicamento contiene uno o más principios activos que se integran en una forma farmacéutica para prevenir, aliviar o mejorar enfermedades. Los principios activos son sustancias químicas con actividad farmacológica que se extraen de organismos mediante métodos físicos, mecánicos o químicos como la decantación, filtración, evaporación, sublimación, centrifugación, destilación y cromatografía para separar las mezclas de sustancias.