MODELO DE LAS 4 -S.
Una v ez descritos brevemente los grandes cambios vitales a los que pueden enfrentarse los individuos a lo largo del desarrollo, cabe señalar que
existe una gran diversidad de factores que repercuten en los resultados esperados unavez superada la situación o acontecimiento adv erso. No
existe un único f actor causal que explique la div ersidad de resultados, sino una interacción compleja de un grupo de f actores que en
determinadas ocasiones son una mera coincidencia (Meichenbaum, 2005).
Para explicar los factores relacionados nos basaremos en el modelo propuesto por Schlossberg et al. (1995), denominado modelo de las 4- S,
según el cual, que una transición o crisis transcurra y concluyade un modo más o menos saludable depende del balance entre las v entajas y
desv entajas de cuatro grupos de v ariables: de la situación, del self , del apoy o (support ) y de las estrategias empleadas.
a. Variables de la situación
Está compuesta por siete v ariables las cuáles son def inidas a continuación.
Naturaleza del desencadenante: aunque cualquiersucesopuede actuarcomo desencadenante de una transición en un momento dado, no
todos tienen la misma gravedad ni exigenel mismo esfuerzo de adaptación. Se considera queel impacto será más negativ o y el esf uerzo de
adaptación may or en tanto que el desencadenante sea más repentino, inesperado, v iolento y acarree pérdidas importantes.
Oportunidad: está relacionadacon el concepto de relojsocial o con la percepción subjetiva de que el cambio se producea tiempo o destiempo de
acuerdo con las expectativas asumidas culturalmente (Neugarten y Datan, 1996, 1999). Esta variable también depende de la concurrencia con
otros sucesos o circunstancias estresantes.
Control: cabesuponer que en las transiciones propiciadas por el sujeto, la sensación de control o dominio es mayor que en aquellas que v ienen
impuestas desde fuera. Hay que diferencia r entre el control que se tiene sobre el desencadenante y el control sobre la reacción; el hecho de que
una persona decida alterar algún aspecto importantede su vida, no implica que sienta que puede controlar ef icazmente la situación. Por otro
lado, puede ser que una persona se vea forzada a vivir una transiciónpor circunstancias externas, puede sentirse capaz de controlar la situación.
Es importante indagar sobre el control que la persona tiene sobre el desencadenante, pero ante to do sobre su propia reacción.
Cambio derol: no todas las transiciones conllevan un cambio de rol. La adaptación a estos cambios será más o menos sencilla dependiendo de
que el nuev o rol suponga una pérdida o una ganancia, se valore de formapositiva o negativa y de que las normas y expectativas asociadas sean
claras.
Duración: el hecho de que el cambio que se está afrontando se perciba como irreversible, temporal o de duraciónindefinida, condiciona el grado
de estrés y f acilidad para lograr una adaptación ef icaz.
Experiencia previa con transiciones similares: en general puede afirmarse que cuando una persona ha af rontado con éxito alguna clase de
transición, tendrá mayorprobabilidad de adaptarse coneficacia a transiciones posteriores de naturaleza similar. Al contrario, si la experiencia con
cierto tipo de transiciones ha estado marcadapor el fracaso, probablemente la persona será más vulnerable al estrés y menos hábil para superar
la situación. De cierto modo, la experiencia previa, positiva o negativa, influye en las expectativas de éxito o f racaso del sujeto y actúan como
prof ecías autocumplidas.
Valoración: una transición puede ser afrontada con may or o menor f acilidad y rapidez en f unción de cómo sea percibida por quien la v iv e,
interpretación del cambio, como v alora los recursos y las opciones disponibles, las expectativ as del f uturo, etc.
b. Variables del self
El tipo de transiciones a las quese enfrentan las personas, sus opciones percibidas o reales y la forma en que realizan el afrontamiento, depende
en parte de ciertas características personales como la edad, el género, el estado de salud, el estatus socio - económico, etc., pero sobre todo son
otras v ariables las que interv ienen de f orma más def initiv a. La personalidad resistente, el sentido de coherencia, la ef icacia personal, el
compromiso con unaescala de valores y la madurez y el desarrollo del y o son las v ariables psicológicas que se ha comprobado inf luy en
positiv amente en el af rontamiento.
Hardiness: término traducido al castellanocomo personalidad resistente. Kobasa (1979) concluyó que el compromiso, el controly el reto, son los
tres elementos que actúan como escudos protectores ante los retos de la vida (Kobasa, 1979). El compromiso implica creer en la importancia y
v alor de uno mismo, de lo que uno hace y en sentidoampliode lo que conformasu vida. El control supone la tendencia a pensar y actuar con la
conv icciónde que uno puede influir en el curso de los acontecimientos. El reto implica la asunción del cambio como parte inherente de la
existencia humana. Supone concebirlo como algoque encierrauna oportunidadpara el desarrollo y mejora personal y una f uente potencial de
aprendizaje.
Sentido de coherencia: introducido y desarrollado por Antonovsky (1979), es definido como una disposición relativ amente estable a percibir la
realidad como algo comprensible, manejabley significativo. El autor afirma que el sentido de coherencia no es unaforma de afrontamiento, sino
una tendencia, una disposición general del individuo ante la vida que, dependiendo de las características particulares de la situación estresante,
optará por una u otra f orma de conducta concreta o estrategia de af rontamiento cuy as posibilidades de éxito son elev adas.
Expectativa de autoeficacia: Bandura (1977) utiliza este concepto para referirse a las creencias de una persona acerca de su capacidad para
ejecutar con éxito una conducta dada, en aras a conseguir adaptarse ef icazmente a la situación en que se encuentre.
Optimismo: es destacado por Seligman (1990) como el elemento clave para determinar el éxito o fracaso en el af rontamiento de una situación
estresante.
Escala de valores: los valores se definencomo metas deseables que sirvencomo principios guía entorno a los que las personas articulan su
conducta y su vida. Todos tenemos un sistema de valores; todos tenemos preferencias sobrelo que nos parece que merece la pena conseguir en
la v ida, o sobre lo que está bien o está mal, todos hacemos juicios de v alor sobre la realidad. Nuestros v alores se caracterizan por estar
ordenados jerárquicamente de forma idiosincrásica y porque, aunque varíana lo largo de la v ida, tendemos a mantenerlos como ref erente en
situaciones muy div ersas.
Desarrollo del yo y madurez: el desarrollo del yo es definido por Loevinger (1976) como un proceso de etapas que se suceden según un orden
f ijo, de modo que sólo se cambia de etapa cuando la precedente ha sido superada.
c. Apoyo social
El apoy o social es un constructomultidimensional formado pordos ámbitos básicos: estructural y funcional. El primero se ref iere a la red social
disponible y el segundo, al tipo de apoy o que se dispensa.
La red social puede definirse comolos lazos directos e indirectos que unen a un grupo de individuos a través de criterios como el parentesco y la
amistad. Sus características más relevantes sonel tamaño, la fuerza de los vínculos, la densidad, la homogeneidad y la dispersión (Calvo y Díaz,
2004).
Atendiendo a la f unción que cumplen, Lazarus y Folkman (1986) distinguen tres tipos de apoyo: apoyo emocional, incluyemuestras de simpatía,
amor, confianza y reafirmación, apoyoinstrumental o tangible, incluye conductas de servicio, ayuda material, etc. ; y apoy o inf ormativ o, recibir
inf ormación, consejo, opiniones, etc. De manera similar, Antonucci, Fhurer y Jackson (1990) diferenciantres elementos básicos de apoyo social:
el af ecto, expresiones de cercanía, ternura y cariño; la afirmación, reconocimiento y aprobación de lo que uno es, y la asistencia, obtención de
bienes materiales, información, consejo. El entorno soci al prov ee de muy div ersos recursos que pueden ser de utilidad para af rontar las
transiciones y en general para ay udar al indiv iduo a lograr el bienestar psicológico.
Las dos explicaciones más satisfactorias en torno a los efectos beneficiosos del apoyo social son las que concibenel apoyo como ef ecto directo
sobre el bienestar y la que destacan su papel como moderador del estrés (Hernández, Pozo y Alonso, 2004). En el apoyo comoef ecto directo o
principal, la idea es que existe una relación directa entreel apoyo y el bienestar, ya quemanteneruna red de vínculos interpersonales proporciona
a la persona sentido de pertenencia y de valía personal, seguridad, información y recursos. Y el apoy o como amortiguador o moderador del
estrés, se establece que el apoyo social actúade manera indirecta sobre el bienestar, y a que su ef ecto positiv o se aprecia en situaciones
estresantes y no f uera de éstas.
d. Mecanismos de defensa y afrontamiento
Dentro de este apartado se describen los esfuerzos realizados por la persona para restaurar el equilibrio, los cuales, v an cambiando con el
tiempo. Algunos de estos esfuerzos son mecanismos inconscientes y automáticos; otros, estratégicos e incondicionados; algunos forman parte de
las repuestas adquiridas, otros surgen en la transición, algunos conducen a una adaptación saludable a corto y largo plazo, y otros, son ineficaces
e insanos.
Los mecanismos de defensafueronestudiados en profundidad por Freud (1980)en el libro “El y oy los mecanismos de defensa”. Los mecanismos
de def ensa surgen a nivel inconsciente, en todas las personas, para poner término a la experiencia emocionalmente dolorosa que surge como
consecuencia de la frustración de impulsos. Este concepto ha sido ampliamenteinvestigado dentro de las filas del psicoanálisis, dónde continúa
siendo clav e, y desde ahí, su empleo se ha generalizado entre los psicólogos de casi todas las demás orientaciones.
En los años setenta, como una derivación del estudiode los mecanismos de def ensa, surgió una línea de inv estigación que se centró en el
subconjunto de mecanismos que se consideraron más maduros y adaptativos, a los que se dio el nombre de estrategias de af rontamiento, las
cuáles han sido def inidos en el apartado de estrategias de af rontamiento

Modelo 4 s

  • 1.
    MODELO DE LAS4 -S. Una v ez descritos brevemente los grandes cambios vitales a los que pueden enfrentarse los individuos a lo largo del desarrollo, cabe señalar que existe una gran diversidad de factores que repercuten en los resultados esperados unavez superada la situación o acontecimiento adv erso. No existe un único f actor causal que explique la div ersidad de resultados, sino una interacción compleja de un grupo de f actores que en determinadas ocasiones son una mera coincidencia (Meichenbaum, 2005). Para explicar los factores relacionados nos basaremos en el modelo propuesto por Schlossberg et al. (1995), denominado modelo de las 4- S, según el cual, que una transición o crisis transcurra y concluyade un modo más o menos saludable depende del balance entre las v entajas y desv entajas de cuatro grupos de v ariables: de la situación, del self , del apoy o (support ) y de las estrategias empleadas. a. Variables de la situación Está compuesta por siete v ariables las cuáles son def inidas a continuación. Naturaleza del desencadenante: aunque cualquiersucesopuede actuarcomo desencadenante de una transición en un momento dado, no todos tienen la misma gravedad ni exigenel mismo esfuerzo de adaptación. Se considera queel impacto será más negativ o y el esf uerzo de adaptación may or en tanto que el desencadenante sea más repentino, inesperado, v iolento y acarree pérdidas importantes. Oportunidad: está relacionadacon el concepto de relojsocial o con la percepción subjetiva de que el cambio se producea tiempo o destiempo de acuerdo con las expectativas asumidas culturalmente (Neugarten y Datan, 1996, 1999). Esta variable también depende de la concurrencia con otros sucesos o circunstancias estresantes. Control: cabesuponer que en las transiciones propiciadas por el sujeto, la sensación de control o dominio es mayor que en aquellas que v ienen impuestas desde fuera. Hay que diferencia r entre el control que se tiene sobre el desencadenante y el control sobre la reacción; el hecho de que una persona decida alterar algún aspecto importantede su vida, no implica que sienta que puede controlar ef icazmente la situación. Por otro lado, puede ser que una persona se vea forzada a vivir una transiciónpor circunstancias externas, puede sentirse capaz de controlar la situación. Es importante indagar sobre el control que la persona tiene sobre el desencadenante, pero ante to do sobre su propia reacción. Cambio derol: no todas las transiciones conllevan un cambio de rol. La adaptación a estos cambios será más o menos sencilla dependiendo de que el nuev o rol suponga una pérdida o una ganancia, se valore de formapositiva o negativa y de que las normas y expectativas asociadas sean claras. Duración: el hecho de que el cambio que se está afrontando se perciba como irreversible, temporal o de duraciónindefinida, condiciona el grado de estrés y f acilidad para lograr una adaptación ef icaz. Experiencia previa con transiciones similares: en general puede afirmarse que cuando una persona ha af rontado con éxito alguna clase de transición, tendrá mayorprobabilidad de adaptarse coneficacia a transiciones posteriores de naturaleza similar. Al contrario, si la experiencia con cierto tipo de transiciones ha estado marcadapor el fracaso, probablemente la persona será más vulnerable al estrés y menos hábil para superar la situación. De cierto modo, la experiencia previa, positiva o negativa, influye en las expectativas de éxito o f racaso del sujeto y actúan como prof ecías autocumplidas. Valoración: una transición puede ser afrontada con may or o menor f acilidad y rapidez en f unción de cómo sea percibida por quien la v iv e, interpretación del cambio, como v alora los recursos y las opciones disponibles, las expectativ as del f uturo, etc. b. Variables del self El tipo de transiciones a las quese enfrentan las personas, sus opciones percibidas o reales y la forma en que realizan el afrontamiento, depende en parte de ciertas características personales como la edad, el género, el estado de salud, el estatus socio - económico, etc., pero sobre todo son otras v ariables las que interv ienen de f orma más def initiv a. La personalidad resistente, el sentido de coherencia, la ef icacia personal, el compromiso con unaescala de valores y la madurez y el desarrollo del y o son las v ariables psicológicas que se ha comprobado inf luy en positiv amente en el af rontamiento. Hardiness: término traducido al castellanocomo personalidad resistente. Kobasa (1979) concluyó que el compromiso, el controly el reto, son los tres elementos que actúan como escudos protectores ante los retos de la vida (Kobasa, 1979). El compromiso implica creer en la importancia y v alor de uno mismo, de lo que uno hace y en sentidoampliode lo que conformasu vida. El control supone la tendencia a pensar y actuar con la conv icciónde que uno puede influir en el curso de los acontecimientos. El reto implica la asunción del cambio como parte inherente de la existencia humana. Supone concebirlo como algoque encierrauna oportunidadpara el desarrollo y mejora personal y una f uente potencial de aprendizaje. Sentido de coherencia: introducido y desarrollado por Antonovsky (1979), es definido como una disposición relativ amente estable a percibir la realidad como algo comprensible, manejabley significativo. El autor afirma que el sentido de coherencia no es unaforma de afrontamiento, sino una tendencia, una disposición general del individuo ante la vida que, dependiendo de las características particulares de la situación estresante, optará por una u otra f orma de conducta concreta o estrategia de af rontamiento cuy as posibilidades de éxito son elev adas. Expectativa de autoeficacia: Bandura (1977) utiliza este concepto para referirse a las creencias de una persona acerca de su capacidad para ejecutar con éxito una conducta dada, en aras a conseguir adaptarse ef icazmente a la situación en que se encuentre. Optimismo: es destacado por Seligman (1990) como el elemento clave para determinar el éxito o fracaso en el af rontamiento de una situación estresante. Escala de valores: los valores se definencomo metas deseables que sirvencomo principios guía entorno a los que las personas articulan su conducta y su vida. Todos tenemos un sistema de valores; todos tenemos preferencias sobrelo que nos parece que merece la pena conseguir en la v ida, o sobre lo que está bien o está mal, todos hacemos juicios de v alor sobre la realidad. Nuestros v alores se caracterizan por estar ordenados jerárquicamente de forma idiosincrásica y porque, aunque varíana lo largo de la v ida, tendemos a mantenerlos como ref erente en situaciones muy div ersas.
  • 2.
    Desarrollo del yoy madurez: el desarrollo del yo es definido por Loevinger (1976) como un proceso de etapas que se suceden según un orden f ijo, de modo que sólo se cambia de etapa cuando la precedente ha sido superada. c. Apoyo social El apoy o social es un constructomultidimensional formado pordos ámbitos básicos: estructural y funcional. El primero se ref iere a la red social disponible y el segundo, al tipo de apoy o que se dispensa. La red social puede definirse comolos lazos directos e indirectos que unen a un grupo de individuos a través de criterios como el parentesco y la amistad. Sus características más relevantes sonel tamaño, la fuerza de los vínculos, la densidad, la homogeneidad y la dispersión (Calvo y Díaz, 2004). Atendiendo a la f unción que cumplen, Lazarus y Folkman (1986) distinguen tres tipos de apoyo: apoyo emocional, incluyemuestras de simpatía, amor, confianza y reafirmación, apoyoinstrumental o tangible, incluye conductas de servicio, ayuda material, etc. ; y apoy o inf ormativ o, recibir inf ormación, consejo, opiniones, etc. De manera similar, Antonucci, Fhurer y Jackson (1990) diferenciantres elementos básicos de apoyo social: el af ecto, expresiones de cercanía, ternura y cariño; la afirmación, reconocimiento y aprobación de lo que uno es, y la asistencia, obtención de bienes materiales, información, consejo. El entorno soci al prov ee de muy div ersos recursos que pueden ser de utilidad para af rontar las transiciones y en general para ay udar al indiv iduo a lograr el bienestar psicológico. Las dos explicaciones más satisfactorias en torno a los efectos beneficiosos del apoyo social son las que concibenel apoyo como ef ecto directo sobre el bienestar y la que destacan su papel como moderador del estrés (Hernández, Pozo y Alonso, 2004). En el apoyo comoef ecto directo o principal, la idea es que existe una relación directa entreel apoyo y el bienestar, ya quemanteneruna red de vínculos interpersonales proporciona a la persona sentido de pertenencia y de valía personal, seguridad, información y recursos. Y el apoy o como amortiguador o moderador del estrés, se establece que el apoyo social actúade manera indirecta sobre el bienestar, y a que su ef ecto positiv o se aprecia en situaciones estresantes y no f uera de éstas. d. Mecanismos de defensa y afrontamiento Dentro de este apartado se describen los esfuerzos realizados por la persona para restaurar el equilibrio, los cuales, v an cambiando con el tiempo. Algunos de estos esfuerzos son mecanismos inconscientes y automáticos; otros, estratégicos e incondicionados; algunos forman parte de las repuestas adquiridas, otros surgen en la transición, algunos conducen a una adaptación saludable a corto y largo plazo, y otros, son ineficaces e insanos. Los mecanismos de defensafueronestudiados en profundidad por Freud (1980)en el libro “El y oy los mecanismos de defensa”. Los mecanismos de def ensa surgen a nivel inconsciente, en todas las personas, para poner término a la experiencia emocionalmente dolorosa que surge como consecuencia de la frustración de impulsos. Este concepto ha sido ampliamenteinvestigado dentro de las filas del psicoanálisis, dónde continúa siendo clav e, y desde ahí, su empleo se ha generalizado entre los psicólogos de casi todas las demás orientaciones. En los años setenta, como una derivación del estudiode los mecanismos de def ensa, surgió una línea de inv estigación que se centró en el subconjunto de mecanismos que se consideraron más maduros y adaptativos, a los que se dio el nombre de estrategias de af rontamiento, las cuáles han sido def inidos en el apartado de estrategias de af rontamiento