Los métodos de conservación de microorganismos incluyen la congelación, liofilización, almacenamiento en suelo estéril, aceite mineral o parafina líquida, suspensión salina, criopreservación e inmersión en agua destilada. Estos métodos reducen el metabolismo de los microorganismos al limitar el agua, oxígeno y nutrientes disponibles para preservarlos durante largos períodos de tiempo sin cambios genéticos. La elección del método depende de factores como la viabilidad, pureza, costo