Genco Abbandando yace en su lecho de muerte rodeado de su familia y amigos, incluyendo a Don Corleone. Abbandando le ruega a Don Corleone que lo salve de la muerte, pero Don Corleone no puede hacer nada para evitar lo inevitable. Don Corleone se queda junto a Abbandando mientras este enfrenta su mortalidad, ofreciéndole consuelo hasta el final.