La teoría situacional o de contingencia surgió en la década de 1970 y sostiene que no existe una única mejor manera de administrar una organización, sino que la estructura y prácticas administrativas deben adaptarse a factores internos y externos como el tamaño de la organización, la tecnología utilizada y el ambiente. La teoría rechaza los principios universales de administración y enfatiza que el administrador debe tomar decisiones considerando las variables situacionales particulares de cada caso.