Los objetivos SMART son cruciales para las empresas, ya que proporcionan claridad, dirección, y permiten medir el impacto y evolución de los proyectos. Un objetivo SMART debe ser específico, medible, alcanzable, relevante y acotado en el tiempo. Establecer y fijar correctamente estos objetivos ayuda a priorizar acciones y motivar equipos para mejorar el rendimiento empresarial.