Calígula fue el emperador de Roma que sucedió a Tiberio en el año 37 d.C. Inicialmente gobernó de manera justa y generosa, pero luego se volvió loco y tiránico, cometiendo atrocidades como asesinar a personas para obtener dinero y tener relaciones incestuosas. Fue asesinado por sus propios soldados después de cuatro años de gobierno.