Este documento describe cómo el mundo actual está definido por tres vectores principales: una revolución tecnológica, una crisis económica global y una pérdida de valores en la sociedad. También argumenta que los líderes deben equilibrar la razón y la emoción, la creatividad y los resultados, y los valores y los balances. Además, sugiere que los directivos deben cultivar la imaginación, la creatividad, la innovación y los valores, y también comunicarlos y gestionarlos, al igual que las marcas.