La poesía medieval se desarrolló entre la caída del Imperio Romano y el Renacimiento, en un contexto de auge de la Iglesia y el feudalismo agrícola. Se caracterizó por su función didáctica y moralizante, su estructura métrica anónima y su transmisión oral. Sus temas principales fueron la religión, la muerte y la fugacidad de la vida. Algunos de sus representantes más importantes fueron Gonzalo de Berceo y Juan Ruiz.