Las poleas tienen una rueda diseñada para facilitar el contacto con cuerdas o correas y constan de tres partes: el cuerpo, el cubo y la garganta. Se utilizan principalmente para cambiar la dirección de una fuerza mediante cuerdas o transmitir movimiento entre ejes mediante correas. Las poleas de cuerda se usan para elevar cargas, mientras que las de correa transmiten movimiento entre maquinaria.