Uno de cada dos adolescentes en Argentina vive en pobreza, con una alta tasa de abandono escolar y un alarmante crecimiento de suicidios y embarazos no planificados. Existe una significativa falta de apoyo para jóvenes que sufren violencia y abandono, y muchos adolescentes trabajan en condiciones precarias para ayudar económicamente a sus familias. Es necesario fortalecer las políticas públicas para mejorar la educación, la salud y la participación social de los adolescentes, garantizando sus derechos y bienestar.