El poema habla sobre la necesidad del Espíritu Santo cuando se siente falta de fuerzas, se pierde el camino o se experimenta soledad y vacío. Pide al Espíritu Santo que entre en su vida para iluminar, sanar sus heridas, romper cadenas que esclavizan y renovarlo con su bondad. Concluye pidiendo al Espíritu Santo que le enseñe a orar y guíe su caminar.