La timidez infantil es un comportamiento normal que puede afectar el desarrollo social del niño. Aunque algunos niños son naturalmente tímidos, este rasgo puede ser gestionado y superado con apoyo adecuado de los padres, así como a través de la identificación de situaciones sociales que causan ansiedad. Es crucial reconocer cuándo la timidez se transforma en un obstáculo, ya que esto puede llevar a problemas emocionales y académicos si no se aborda apropiadamente.