La autora describe la realidad aumentada y su potencial uso en la educación. Ella cree que la realidad aumentada podría ser una gran herramienta educativa en el futuro al permitir que los estudiantes interactúen de forma autónoma con contenidos proyectados sobre la realidad. Sin embargo, también advierte que un uso excesivo de la realidad aumentada podría distraer a los estudiantes de la realidad y convertirse en una herramienta de consumismo.