La progeria es una enfermedad genética infantil extremadamente rara que causa un envejecimiento prematuro y brusco, aunque sus causas no se conocen. Se manifiesta con síntomas como deficiencia en el crecimiento, características faciales distintivas y problemas de salud graves, y su diagnóstico es clínico en niños durante el primer o segundo año de vida. Actualmente, no existe un tratamiento específico, solo tratamientos sintomáticos para las complicaciones relacionadas.