La sexualidad es un aspecto fundamental de la personalidad que integra muchas dimensiones biológicas, sociales, emocionales y éticas. La sexualidad se construye socialmente y varía según la cultura, época y grupo social, siendo influenciada por la familia, amigos y medios de comunicación. Los roles y estereotipos de género a menudo colocan a las mujeres en desventaja y limitan la libre expresión de la sexualidad para ambos géneros.