La desamortización en España en el siglo XIX consistió en dos procesos: 1) la desvinculación de los bienes de la nobleza y 2) la desamortización de los bienes eclesiásticos y municipales, que fueron vendidos en subasta pública. El proceso se extendió desde finales del siglo XVIII hasta 1924 y afectó a 19,9 millones de hectáreas. Tuvo como consecuencias el surgimiento de un proletariado agrícola, el empeoramiento de la situación de los pequeños campesinos y la consolidación de latif