El documento aborda la necesidad de reforzar los procesos cognitivos en niños marginados para mejorar su calidad de vida y su desempeño escolar, proponiendo un enfoque pedagógico más interactivo en lugar de la tradicional. Se plantean objetivos específicos como el desarrollo de competencias cognitivas y la creación de materiales didácticos. Además, se enfatiza la importancia de actividades diarias que promuevan el desarrollo cognitivo y la autonomía tanto de los niños como de sus padres.