Protágoras fue un sofista griego del siglo V a.C. conocido por enseñar retórica a cambio de altos honorarios y por su idea de que no hay verdades objetivas, sino que la verdad depende de la percepción individual. Su principal contribución filosófica fue la máxima de que "el hombre es la medida de todas las cosas", refiriéndose a que cada persona determina por sí misma qué es verdad. Protágoras también argumentó que en cualquier tema pueden defenderse posiciones opuestas con igual validez.