El documento discute cómo las pruebas PISA mostraron resultados negativos para los estudiantes en el país, lo que llevó al gobierno a iniciar una revolución educativa. Explica que los maestros deben usar la tecnología para enseñar a los estudiantes, quienes han nacido en la era digital, y aprovechar herramientas tecnológicas para impartir clases de manera dinámica y fomentar la participación de los estudiantes.