La psicología humanista surgió en la primera mitad del siglo XX como una alternativa al conductismo y al psicoanálisis, que se consideraban demasiado mecanicistas y reduccionistas. Se desarrolló plenamente en las décadas de 1950 y 1960 influenciada por factores filosóficos, sociales y psicológicos. Algunos de sus principales representantes fueron Carl Rogers, Abraham Maslow, Gordon Allport y Rollo May.