El documento compara dos artículos sobre el ciber-plagio académico. Ambos artículos argumentan que el plagio académico es un delito y que su frecuencia ha aumentado con el uso creciente de Internet por parte de estudiantes. Si bien Internet no es inherentemente malo, facilita el plagio cuando los estudiantes copian y pegan información sin citarla adecuadamente. Los autores concuerdan en que se debe enseñar a los estudiantes a usar de manera responsable Internet como una herramienta de aprendizaje, en lugar