El documento describe el proceso de negociación entre Jaime I de Aragón y las autoridades musulmanas de Murcia sobre la distribución de la ciudad tras su conquista. Jaime I reclama para los cristianos el alcázar, la mezquita principal y los alrededores hasta la puerta de la ciudad. Los musulmanes protestan porque esto viola los acuerdos previos de respetar sus mezquitas, pero aceptan deliberar la propuesta de Jaime I.