Las redes académicas proporcionan numerosas ventajas como modificar la naturaleza de los servicios bibliotecarios, permitir la distribución de trabajos académicos, y apoyar el trabajo de investigadores. Sin embargo, también tienen desventajas como requerir equipos cercanos geográficamente y con gran capacidad de memoria, además de poca seguridad contra virus. En conclusión, las redes académicas pueden fortalecer el intercambio de información y conocimiento en una comunidad a través de Internet.