El documento analiza cómo el espacio y los rituales configuran el poder del juez en las audiencias preliminares. El espacio de la sala de audiencias y la ubicación estratégica del juez en el centro y en una posición elevada resaltan su autoridad. Los rituales como pedir permiso para hablar también refuerzan que el juez es la máxima autoridad. El documento argumenta que el espacio, la ubicación de los participantes y los rituales establecidos en las audiencias destacan el poder y la superioridad del juez sobre los demás.