El Renacimiento se desarrolló entre los siglos XV y XVIII, con un enfoque en lo antiguo y lo clásico. Propuso la ciudad ideal con calles rectas y plazas centrales. Algunos ejemplos fueron las propuestas de Alberti, Filarete y Scamozzi. El tratado De re aedificatoria de Alberti influyó en el urbanismo renacentista, mientras que las 5 plazas de París ilustran proyectos urbanos de este periodo.