La resonancia magnética utiliza campos magnéticos y ondas de radio para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo sin radiación. Se utiliza para diagnosticar una variedad de problemas de órganos y tejidos blandos al resaltar los contrastes. El procedimiento involucra colocar al paciente dentro de un túnel magnético mientras se toman imágenes y generalmente dura entre 20 a 90 minutos. Es un método seguro sin riesgos a la salud.