La evaluación de desempeño profesional docente es obligatoria para más de 70,000 docentes en Chile, con el objetivo de fortalecer la profesión y mejorar la calidad educativa. Implementada cada cuatro años, la evaluación incluye un portafolio, autoevaluación, entrevistas y referencias de terceros, clasificando el desempeño en cuatro niveles. Dependiendo de los resultados, los docentes deben re-evaluarse en diferentes períodos para asegurar el cumplimiento de estándares de desempeño.