Bauman señala que la ética posmoderna se enfoca en la responsabilidad individual por encima de las instituciones. No existe una verdad o moral absoluta, sino que lo que es ético depende del contexto y la situación. Además, la posmodernidad trae nuevos desafíos éticos relacionados con temas como las relaciones familiares y la sexualidad. La ética posmoderna también enfatiza la importancia de respetar la autonomía del otro y no imponer la propia visión de lo que es el bienestar ajeno.