Las Infant Schools surgieron en Inglaterra en 1816 para educar a niños pequeños por la mañana e impartir clases nocturnas a adultos que trabajaban en fábricas. Robert Owen fue el principal precursor de este modelo educativo al prohibir el trabajo infantil y reducir las horas de trabajo para que los niños pudieran asistir a clases. Owen creía que la educación debía ser accesible para todos, incluidas las clases obreras, y utilizó las Infant Schools para impartir conocimientos básicos a niños y adultos por igual.