El método Montessori, desarrollado por Leonor Fernández Quero, se basa en la observación y el respeto al niño, promoviendo su autonomía y capacidad de elección. Desde la apertura de la primera casa de niños en 1907 en Roma, la metodología ha evolucionado durante más de 90 años, favoreciendo un ambiente adecuado y materiales específicos para el aprendizaje. Se valora el proceso individual de cada alumno, donde el error se considera parte del aprendizaje y se prioriza la autoevaluación.