El rococó fue un estilo artístico que se desarrolló en Europa durante el siglo XVIII en respuesta a las ideas de la Ilustración. Se caracterizó por formas curvas, colores pasteles, temas sensuales y alegóricos, y por saturar superficies con decoraciones excesivas. Influyó en la pintura, escultura, arquitectura y artes aplicadas como la porcelana y el mobiliario.