El documento identifica cinco factores que debilitan la salud sexual en parejas: la autoestima, problemas de pareja, expectativas, ansiedad y estrés. Según la Escuela de Medicina de Harvard, factores como la comunicación y las experiencias pasadas influyen significativamente en la intimidad. El estrés y la fatiga derivados de responsabilidades también pueden afectar negativamente el instinto sexual.