Pablo nació en Tarso y fue educado en Jerusalén. Tuvo una visión de Jesús que lo convirtió del judaísmo al cristianismo. Realizó tres viajes misioneros importantes para predicar el evangelio, fundando iglesias en Chipre, Asia Menor y Grecia. Fue arrestado en Jerusalén y encarcelado en Cesarea y Roma, donde finalmente fue decapitado por su fe, convirtiéndose en un importante apóstol y propagador del cristianismo primitivo.