Pablo de Tarso nació entre los años 5 y 10 d.C. en Tarso, Turquía. Fue un perseguidor de los cristianos hasta su conversión en el camino a Damasco. Luego realizó varios viajes misioneros para predicar el evangelio, fundando las primeras comunidades cristianas en Chipre, Galacia y Europa. Sus viajes incluyeron visitas a Filipos, Éfeso y Corinto.