Sócrates se opuso a los sofistas en la Atenas del siglo V a.C., quienes defendían el relativismo y escepticismo. Sócrates buscó definir conceptos morales universales a través del diálogo y enseñar a pensar de forma crítica, con el objetivo de mantener la unión de la polis ateniense. Aunque criticó aspectos de las leyes, aceptó su condena a muerte para respetar las instituciones de Atenas.