El documento describe el desarrollo psicológico y social de los niños entre 6 y 12 años. En esta etapa, los niños continúan perfeccionando sus habilidades motrices y lenguaje. Se interesan por juegos más complejos y competitivos. También desarrollan una mayor capacidad intelectual, como pensamiento lógico y crítico. Es importante fomentar su autonomía pero mantener la supervisión de los padres. La escuela les ayuda a socializarse e independizarse.