Este poema de García Lorca expresa la idea de que la muerte es un destino inevitable para todos, ricos o pobres. A través de repeticiones de frases como "no te conoce" y "para siempre", enfatiza que una vez que se muere una persona es completamente olvidada. El poema sugiere que a pesar de los logros o riquezas que se acumulan en vida, la muerte reduce a todos a la misma nada.