El Síndrome de Williams es una condición genética rara causada por la pérdida de 25 genes en el cromosoma 7, lo que provoca problemas médicos como problemas cardíacos o vasculares, rasgos faciales distintivos, y retraso en el desarrollo. Aunque no tiene cura, el tratamiento temprano puede ayudar a las personas con el síndrome a desarrollar sus habilidades y vivir vidas plenas.