La sucesión testamentaria se originó en el derecho babilónico y asirio, donde se establecieron leyes para distribuir los bienes después de la muerte. En el derecho romano, el heredero continuaba la persona del difunto pero no sus bienes. Actualmente, la sucesión testamentaria implica la transmisión de derechos, bienes y obligaciones de una persona fallecida a sus sucesores mediante su última voluntad expresada en un testamento. Existen diferentes tipos de testamentos que deben cumplir con requisitos de forma y fondo est