El documento aborda los determinantes de la salud y enfermedad, resaltando la importancia de un estilo de vida saludable que se opone al consumo de alimentos poco saludables y la inactividad física. Promueve hábitos saludables como la hidratación, el ejercicio regular y la disminución de grasas saturadas, sal y azúcares. Además, señala que adquirir nuevas prácticas alimenticias y de salud es un proceso difícil que puede ser facilitado por campañas gubernamentales y el apoyo social.