Los estilos de vida saludables promueven la prevención de enfermedades y la salud mediante una dieta balanceada rica en frutas, verduras y pescado pero baja en grasas y carnes procesadas, así como el ejercicio regular de baja a moderada intensidad como caminar o correr. La rutina de ejercicios debe incluir actividades cardiovasculares, de resistencia y estiramiento para beneficios metabólicos y cardiovasculares a todas las edades.