La tanatología estudia la muerte desde una perspectiva científica, social y espiritual. Se originó en la Edad Media cuando órdenes religiosas atendían a enfermos graves, y se desarrolló con la creación de hospicios en los siglos XIX y XX. Ayuda a las personas a enfrentar la muerte y el duelo de una manera digna y en paz, brindando apoyo a quienes enfrentan pérdidas significativas.