La conservación industrial se define como la acción humana que optimiza los recursos en el hábitat humano, dividiéndose en preservación, que se enfoca en los recursos físicos, y mantenimiento, que asegura la calidad del servicio proporcionado. Se presenta una taxonomía de conservación que incluye diferentes niveles de preservación y mantenimiento, además de estrategias específicas para cada una. La importancia de comprender y aplicar estos conceptos radica en mejorar la eficiencia y la calidad del servicio en el entorno industrial.